Antes de marcar esta casilla es importante que sepas:
¿Quién puede solicitar la deducción por madre trabajadora?
En primer lugar, debes tener en cuenta que la Ley del IRPF (Ley 35/2006) inicialmente dirige la deducción prevista en su artículo 81.2 a las madres cuyos hijos sean menores de tres años, por los gastos de su custodia en guarderías o centros de educación infantil autorizados. No obstante, con arreglo a dicho artículo y al art. 81.1 de la misma norma, la deducción puede ser solicitada por: el padre, ya en caso de fallecimiento de la madre, ya por asunción de la patria potestad de forma exclusiva en cualquier otro escenario. Igualmente, el tutor del menor de tres años.
En caso de matrimonios o uniones homosexuales, deberá determinarse cuál de las madres o cuál de los padres asume la solicitud de la deducción, con arreglo a su marco normativo. En ningún caso, ambos progenitores pueden solicitar de forma conjunta ni simultánea la deducción, ni siquiera de forma prorrateada.
En resumen, podrás marcar esta casilla si eres la madre, el padre o el representante legal del menor.
¿Qué condiciones hay que cumplir?
Para poder aplicar la deducción, los 1.000€ prevista en el art. 81.2 LIRPF, los gastos de custodia a los que se refiere no pueden estar exentos de IRPF, ya que no es posible que una misma cantidad tenga dos desgravaciones fiscales. Esto significa que, al solicitar aplicar la deducción, el pago se declarará en nómina con dos conceptos diferentes: una parte se imputará como gasto exento (no tributa IRPF) y la otra se declarará como no exenta. Esto permitirá a la madre (o, en su caso, padre o tutor), aplicar en su declaración de la renta la deducción de 1.000€ por guardería para madres trabajadoras. Este cálculo se realiza de forma automática seleccionando la casilla de aplicar la deducción de madre trabajadora. Es decir, cuando recibas tu nómina, verás este desglose. Necesitarás que la guardería te facilite toda la información necesaria (certificados) para poder hacerlo correctamente, pero por nuestra parte, ¡no tienes de qué preocuparte! ¡Todo está automatizado!